Apenas recuperado el estatus sanitario de Corea del Sur, con respecto a Fiebre Aftosa en 2010 (país libre de Fiebre Aftosa sin vacunación), una nueva epidemia debida al virus O1 del subtipo, que prevalece en la región, ha producido más de 140 focos en la mayor parte del territorio nacional. Las autoridades sanitarias de Corea del Sur, volvieron a aplicar medidas estrictas de control en el comienzo de la epidemia, sacrificando más de un tercio de la población susceptible a Fiebre Aftosa (cerdos, bovinos, cabras y ciervos), sin poder detener la difusión de la enfermedad. A fines del mes de enero del 2011, comenzaron a utilizar la vacunación (dos rondas a la fecha) obteniéndose resultados satisfactorios en cuanto a la contención de la enfermedad. Ya finalizando la segunda ronda de vacunación, se nota una significativa disminución en el número de focos por lo que se considera que la enfermedad se encuentra en su fase de contención efectiva. Corea del Sur debió requerir a la comunidad internacional, sobre la disponibilidad de vacunas, dado que carecía de un Banco de Vacunas propio.
Mientras tanto la OIE, ha informado que, Corea del Norte ha confirmado oficialmente la presencia de una nueva epidemia de Fiebre Aftosa en su territorio y de las dificultades en la contención, aún con el empleo de la vacunación (vacuna producida en ese país y de calidad desconocida).
Bulgaria ha reportado la presencia de Fiebre Aftosa en su territorio probablemente ingresada a través de su frontera con Turquía y África del Sur ha reportado la introducción de la enfermedad (12 focos) en su zona libre sin vacunación.
El impacto socio-económico, de esta epidemia en la península coreana, es imposible de determinar, pero todas las informaciones obtenidas indican que la producción pecuaria de Corea del Sur está seriamente afectada por las tremendas medidas de eliminación de los animales (en muchos casos los animales fueron enterrados vivos) y la desaparición total de establecimientos pecuarios muy difíciles de repoblar en el corto plazo (las pérdidas se estiman en más de U$S 3.000.000.000). Es de hacer notar que durante la epidemia de Fiebre Aftosa ocurrida en el 2010 en Japón, se eliminó casi la cuarta parte del valioso stock genético de la raza Wayu.
El año comienza trayéndonos nuevamente noticias de la ocurrencia de la Fiebre Aftosa en el mundo, de la facilidad con que penetra en los territorios, y de la falta de medidas de preparación y contención adecuadas. Y lo que es peor aún, pese a contarse con un valioso método de prevención y control como es la vacunación, se siguen aplicando conceptos de "eliminación" de los animales susceptibles, en su mayoría sanos, privando a la población de una cada vez más valiosa fuente de sustento y alimentación.