Alemania, Noruega y Suiza, han contribuido con una primera donación de un millón de dólares a un nuevo fondo gestionado por la FAO destinado a ayudar a los países en desarrollo en la conservación y uso sostenible de sus razas ganaderas. El fondo aportará financiación para proyectos individuales presentados por los países en apoyo de un plan acordado a nivel internacional y denominado Plan de Acción Mundial sobre los recursos zoogenéticos. Este plan, adoptado por todos los países miembros de la FAO en 2007, se ha convertido en un instrumento clave para la conservación y uso sostenible de los recursos zoogenéticos a nivel mundial, regional y nacional. Cualquier país en desarrollo puede presentar proyectos para ser financiados por el fondo, que está previsto pueda estar operativo en septiembre. El dinero se desembolsará en base a las cartas de acuerdo entre los países solicitantes y la FAO, siguiendo un proceso de selección innovador, transparente e imparcial liderado por la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, perteneciente a la FAO. Cerca del 21% de las más de 8000 razas ganaderas existentes en el mundo están clasificadas como en peligro de extinción. Pero desde la entrada en vigor del Plan de Acción Mundial sobre los recursos zoogenéticos los informes de los países sobre el estado de las poblaciones de las diversas razas está mejorando y apunta a una ralentización del ritmo de extinción. Muchos países han demostrado su interés en el Plan de Acción Mundial sobre los recursos zoogenéticos, que ha sido traducido a nueve idiomas –abarcando cerca de 20 países– y está siendo traducido a otros 12 idiomas. Ello incrementará la concienciación entre las partes implicadas sobre la gestión sostenible de los recursos zoogenéticos. Varios países están dando pasos importantes para la implementación del plan, aunque a velocidades y con prioridades diferentes. Mientras que los países en desarrollo tratan de fortalecer los vínculos entre diversidad genética, medios de vida y seguridad alimentaria, varios países desarrollados destacan los vínculos entre la diversidad genética y el paisaje, y centran sus actividades en el desarrollo, etiquetado y comercialización de productos de elevado valor. Hasta ahora 16 países han aprobado estrategias nacionales para la mejora de la gestión de los recursos zoogenéticos, y según algunas encuestas informales, hay otras 22 estrategias nacionales más en fase de desarrollo y otras 15 más que están planeadas. El contar con un amplio abanico de recursos zoogenéticos es crucial para la adaptación y el desarrollo de sistemas de producción agrícolas que puedan afrontar los desafíos del cambio climático y de la creciente población mundial.