Variante más agresiva de esporotricosis
La reciente detección de Sporothrix brasiliensis en Uruguay, específicamente en los departamentos de Maldonado y Rocha, ha modificado el perfil de vigilancia epidemiológica en el Cono Sur. Este hongo, identificado originalmente en Brasil en la década de 1990, se caracteriza, a diferencia de otras especies del género, como S. schenckii, por su transmisión zoonótica predominante a través del contacto directo con felinos infectados. La transmisión ocurre mediante arañazos, mordeduras o el contacto con secreciones y exudados de heridas abiertas, los cuales presentan altas concentraciones del patógeno.
En la población felina, la esporotricosis se manifiesta frecuentemente con llagas en la cara, nariz y patas, además de costras, zonas alopécicas y conjuntivitis. Si la infección progresa sin tratamiento, el hongo puede afectar órganos internos como pulmones, huesos y el sistema nervioso, convirtiendo al animal en un reservorio y vector persistente en entornos urbanos y rurales. En los seres humanos, la patología suele iniciar con protuberancias rojas que pueden evolucionar a heridas abiertas y extenderse siguiendo el trayecto de los vasos linfáticos. Se han identificado grupos de mayor riesgo, como niños menores de dos años, adultos mayores y personas inmunocomprometidas, en quienes pueden presentarse complicaciones graves.
La cooperación entre los servicios de medicina y veterinaria resulta esencial para el control de los brotes, especialmente ante el desafío que representa la población de gatos callejeros como reservorio del hongo.
Fuente: Motivar – Infobae – La Nación
Marzo 2026