Peste porcina africana: brotes, profilaxis y disagnóstico 

Entre enero de 2022 y mediados de 2026, la peste porcina africana (PPA)  se ha notificado en 76 países y territorios de cinco regiones, habiéndose detectado en  cerdos domésticos y jabalíes silvestres, afectando la producción y provocando grandes pérdidas económicas.

En la región de Asia y el Pacífico, donde más de 20 países y territorios han informado la presencia del virus desde 2018, la epidemia se distingue por la continua circulación y la creciente dominancia de cepas recombinantes de los genotipos I y II. En la República de Corea, los brotes en cerdos domésticos durante 2026 superaron en más de tres veces el total de 2025, predominando los aislamientos IGR-I junto a detecciones de IGR-II en Pocheon, en paralelo a un fuerte repunte de casos en fauna silvestre. En Vietnam, donde el virus afectó a 28 provincias en 2026 afectando a más de 118.000 cerdos, la secuenciación genómica identificó que el 83.6% de las muestras representativas correspondían a la variante recombinante I/II. Focos significativos de mortalidad en granjas de traspatio y comerciales se mantienen también en Filipinas, Indonesia e India, afectando a decenas de provincias y estados. Por otro lado, en Europa se registran brotes continuos en porcinos domésticos en países como Rumania, Serbia y Moldavia, mientras que la transmisión en jabalíes silvestres se mantiene alta en Polonia —con más de 1.600 brotes en 2026—, Italia, Lituania y Alemania, sumado a la reciente primera notificación del virus en jabalíes en Finlandia.

Frente a este complejo panorama epidemiológico, los países trabajan en profilaxis y diagnóstico. En el terreno vacunal, países como Vietnam han licenciado comercialmente vacunas vivas como NAVET-ASFVAC, AVAC ASF LIVE y DACOVAC-ASF2, mientras Filipinas aprobó el uso de  AVAC ASF LIVE e India anunció la primera vacuna viva atenuada autóctona basada en la línea celular MA-104. La Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) recalca la necesidad de evaluaciones de campo y monitoreo posvacunación estrictos, especialmente tras investigaciones que advierten que candidatos vacunales como ASFV-G-ΔI177L pueden revertir su virulencia o presentar inestabilidad genética en hembras gestantes. En el área diagnóstica, además de las pruebas de PCR en tiempo real (rtPCR) y sistemas qPCR pentaplex diseñados para diferenciar genotipos e híbridos recombinantes, utilizadas en los laboratorios, destacan desarrollos para que puedna utilizarse como prueba rápida en condiciones de campo basados en tecnología CRISPR-Cas12a acoplada a amplificación polimerasa recombinasa (RPA), los cuales ofrecen resultados visuales en apenas 7 minutos con una sensibilidad del 98.3% y una especificidad del 100% en muestras de sangre entera. Esta tecnología representa la primera línea de defensa para contener los brotes directamente en las granjas.

Fuente: Feed strategy3tres3FAONaturePorcicultura.com

Agosto 2026