Sospecha de un caso de peste neumónica en Rusia 

El fallecimiento de una investigadora de 28 años en el Instituto de Investigación Antipeste de Siberia, situado en la región de Irkutsk, activó los mecanismos internacionales de vigilancia epidemiológica ante la sospecha inicial de un contagio por Yersinia pestis causando peste neumónica. Reportes locales preliminares sugirieron un posible accidente de bioseguridad en el laboratorio, lo que desencadenó un aislamiento preventivo de aproximadamente 200 personas de su red de contactos. En respuesta, la agencia sanitaria rusa, Rospotrebnadzor, emitió un comunicado oficial negando la existencia de un brote activo o de cuarentenas obligatorias, atribuyendo el deceso a una neumonía grave de etiología no especificada y descartando la presencia de patógenos de alta prioridad biológica. El Departamento de Epidemias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó de manera formal a las autoridades de Moscú un reporte técnico exhaustivo para esclarecer la causa del fallecimiento debido al elevado potencial epidémico de esta variante. El 6 de octubre fuentes no oficiales informaron sobre una segunda muerte.

La peste es una enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que suele encontrarse en pequeños mamíferos y en las pulgas que los parasitan. La peste bubónica es la forma clínica más frecuente de peste que se caracteriza por una inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos, que reciben el nombre de «bubones». Las formas menos frecuentes aunque graves de la peste incluyen la peste septicémica y la peste neumónica. Puede ser una enfermedad muy grave para el ser humano, con una tasa de letalidad de la peste bubónica oscila entre el 30 % y el 60 %, mientras que la peste neumónica y la septicémica siempre son mortales si no se tratan. La peste neumónica es especialmente contagiosa y puede desencadenar epidemias graves por la transmisión entre personas a través de partículas respiratorias. El tratamiento con antibióticos es eficaz contra la bacteria de la peste, por lo que el diagnóstico y el tratamiento precoces pueden salvar vidas.

Los registros de los organismos oficiales de salud demuestran que la peste neumónica es una zoonosis que reaparece con cierta regularidad epidemiológica en diversas regiones del planeta debido a la persistencia de la bacteria en reservorios animales salvajes. De acuerdo con la OMS, entre los años 2019 y 2025 se notificaron cerca de 4.000 casos sospechosos y más de 400 muertes a nivel mundial, concentrándose la gran mayoría en áreas endémicas específicas.

Madagascar representa actualmente el foco más activo del mundo, registrando de forma regular brotes anuales. Entre 2019 y 2025, el país contabilizó 230 casos confirmados de la variante neumónica, los cuales derivaron en 95 fallecimientos; en  2017 se produjo un brote de gran importancia en el que se reportaron más de 2.000 infectados. Por su parte, la República Democrática del Congo (RDC) mantiene una endemicidad estricta en sus regiones nororientales, como la provincia de Ituri, donde la transmisión de roedores a humanos genera casos esporádicos recurrentes cada año. En el continente americano, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos documentan un promedio sostenido de siete casos anuales en el oeste del país. En julio de 2025, el estado de Arizona confirmó una muerte por peste neumónica en el Condado de Coconino, vinculada a la transmisión a través de felinos domésticos infectados por roedores de campo. Asimismo, en el norte de Perú, el Ministerio de Salud (MINSA) ha documentado brotes locales en provincias como Ascope, demostrando que focos naturales en el continente pueden evolucionar de formas bubónicas a neumónicas secundarias si no reciben una intervención oportuna. En la región de Asia Central, China reportó de forma oficial seis casos y tres muertes por peste neumónica en áreas como Mongolia Interior entre 2019 y 2025, típicamente asociados con cazadores o pastores que entran en contacto directo con marmotas infectadas.

Fuentes: WHO – CDC – Perfil – Science Direct – RTVE – Beacon

Septiembre 2026