Hantavirus en Argentina
La hantavirosis es una zoonosis causada por un virus del género Orthohantavirus, que es transmitida a los humanos principalmente por la inhalación de aerosoles contaminados con partículas virales presentes en secreciones de roedores silvestres.
La presentación clínica más frecuente en América es el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), que se caracteriza por un inicio abrupto con fiebre, malestar general y síntomas gastrointestinales, seguido de la aparición de dificultad respiratoria e hipotensión. Esta enfermedad presenta una elevada letalidad con variaciones regionales que, en Argentina, oscilaron entre el 10% y el 32% durante el periodo 2019 – 2024. Si bien los casos se notifican durante todo el año, se observa una marcada estacionalidad, con mayor incidencia entre octubre y mayo.
Los hantavirus se transmiten fundamentalmente por inhalación de aerosoles cargados de partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de roedores infectados. Otras posibles vías de transmisión son a través del contacto con excrementos o secreciones de ratones infectados con las mucosas conjuntival, nasal o bucal, o por la mordedura del roedor infectado. El virus Andes (ANDV) es una cepa de hantavirus que también se transmite principalmente al inhalar aerosoles cargados de virus provenientes de la orina, heces y saliva de roedores silvestres pero, diferencia de otros hantavirus, es el único con probada transmisión de persona a persona por contacto estrecho.
En Argentina, los hospederos naturales de Hantavirus que provocan Síndrome Pulmonar son roedores del género Oligoryzomys (colilargos) y una especie del género Calomys (Calomys fecundus). Existen distintas variantes genéticas de Hantavirus, con diferente grado de patogenicidad; en general, cada variante tiene una sola especie de roedor hospedero.
Los síntomas iniciales de la enfermedad suelen parecerse a los de un estado gripal e incluyen: fiebre superior a 38 °C, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, sin compromiso de las vías respiratorias superiores. Debe sospecharse infección por hantavirus en personas que residan o hayan estado en zonas con circulación viral, habiendo tenido en las seis semanas previas exposición a roedores o sitios donde habita el reservorio o bien contacto estrecho con un caso confirmado de hantavirosis por virus Andes.
Situación en Argentina
La situación epidemiológica actual se evalúa en períodos comprendidos entre los meses julio de un año y junio del siguiente. Desde julio a diciembre de 2025 se evidencia una tendencia creciente en casos confirmados y fallecidos. Al mismo tiempo, el pico de casos confirmados en diciembre de 2025 (21 casos totales, 8 fallecidos), es el más elevado desde 2018, a excepción de lo sucedido en el brote que se produjo en Epuyén donde, entre los meses de diciembre 2018 y enero 2019 se consignaron 22 y 35 casos respectivamente.
Durante la última semana se confirmaron 8 nuevos casos de Hantavirus. Desde el inicio de la temporada (SE 27 de 2025) hasta la SE 03 de 2026, se notificaron en nuestro país 70 casos de esta enfermedad y durante el mes de enero de 2026 se notificaron los 11 casos nuevos, tres de los cuales fallecieron. La mayor proporción de casos se encuentra en la región Centro (40 casos), seguida por la región NOA (23 casos) y la región Sur (6 casos) y la incidencia más elevada se presenta en Salta, Río Negro y Jujuy.
A nivel nacional la cantidad de casos (70) para el período comprendido entre julio del 2025 y enero de 2026 (temporada 2025-2026) se encuentra por encima del umbral de brote, respecto a los valores esperados teniendo en cuenta los casos presentados en años previos.
Fuentes: MinSal Glosario – Conicet – Asociación Argentina de Microbiología – BEN – BEN actualización
Enero 2026