Brote de Hantavirus en aguas continentales 

La enfermedad por hantavirus es una zoonosis emergente producida por virus ARN pertenecientes a la familia Bunyaviridae. Estos virus tienen distribución mundial y pueden producir en seres humanos dos formas clínicas graves: la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal, en Asia y Europa y el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH), en América.

La confirmación de la circulación del virus Andes perteneciente a la especie Orthohantavirus andesense del hantavirus en el brote detectado a bordo del crucero MV Hondius ha movilizado a las autoridades sanitarias internacionales debido a las características biológicas específicas de esta variante.

La transmisión de los Hantavirus al ser humano ocurre principalmente a través de roedores silvestres, que actúan como reservorios naturales del virus. Sin embargo, el patógeno identificado en el brote mediante pruebas de laboratorio en Suiza y Sudáfrica -que es endémico de las regiones patagónicas de Argentina y Chile- se diferencia de otras cepas de Orthohantavirus por su capacidad documentada de transmisión interhumana en casos de contacto estrecho y prolongado.

El virus Andes está asociado al SCPH, una patología de alta gravedad que requiere intervención médica avanzada y medidas estrictas de aislamiento.

La investigación epidemiológica liderada por el Ministerio de Salud de la Nación Argentina y la ANLIS-Malbrán se centra actualmente en la reconstrucción del itinerario del caso índice, presumiblemente una pareja de ciudadanos neerlandeses que arribó al país en noviembre y realizó un extenso recorrido automovilístico por la Patagonia y el sur de Chile antes de embarcar en Ushuaia el pasado 1 de abril. Una de las principales hipótesis sugiere que la infección primaria ocurrió durante actividades al aire libre en zonas donde habita el reservorio natural, el roedor Oligoryzomys longicaudatus, cuyas excretas y saliva aerosolizadas son la vía principal de contagio. Aunque Tierra del Fuego no ha reportado casos autóctonos desde 1996, el periodo de incubación del virus, que oscila entre 7 y 45 días, sitúa el origen de los contagios en el tramo inicial de la travesía o en el periodo previo al embarque.

Hasta la fecha se han vinculado ocho casos al brote, de los cuales cinco han sido confirmados por laboratorio para la cepa Andes y tres permanecen como sospechosos, registrándose un total de tres fallecidos hasta la fecha.

La complejidad diagnóstica ha requerido la intervención de centros de referencia internacionales; en este contexto, Argentina ha iniciado el envío de insumos críticos a laboratorios de España, Países Bajos, Reino Unido, Sudáfrica y Senegal, incluyendo ARN del virus Andes y placas de ELISA sensibilizadas para facilitar la detección de anticuerpos específicos y la realización de aproximadamente 2.500 determinaciones diagnósticas. Paralelamente, se llevan a cabo estudios de secuenciación genómica completa para determinar si existe alguna evidencia de alteración en la transmisibilidad del virus respecto a cepas caracterizadas previamente.

El manejo logístico de la situación incluyó el traslado del buque hacia el puerto de Granadilla de Abona, en las Islas Canarias. Las autoridades españolas diseñaron un protocolo de triaje y evacuación médica.

A pesar de la gravedad de los casos individuales, organismos internacionales como la OMS y la Comisión Europea mantienen la evaluación de riesgo para la población general en un nivel bajo.

Fuentes: Argentina.gob.ar  – BENArgentina.gob.ar insumosBeaconStamboulianInfobae

Abril 2026