Hantavirus

El 2 de mayo del corriente año, el Centro Nacional de Enlace (CNE) de Países Bajos comunicó al CNE de Argentina sobre un brote de enfermedad respiratoria aguda grave a bordo de un crucero con 147 pasajeros y tripulantes de 23 nacionalidades. El buque zarpó de Ushuaia, Tierra del Fuego, el 1 de abril y siguió un itinerario por el Atlántico Sur, con múltiples escalas. Posteriormente se confirmó que se trató de casos de hantavirus.

Este brote ha sido vinculado a la cepa Andes, la única variante conocida capaz de transmitirse entre seres humanos y que circula habitualmente en el sur de Argentina y Chile. La OMS contabiliza 13 casos (confirmados o probables) relacionados con este episodio, los cuales han resultado en 3 fallecimientos. Cinco de estos casos presentaron síntomas durante la repatriación. La investigación epidemiológica inicial sugiere que la infección primaria pudo ocurrir durante actividades al aire libre en la Patagonia, previo al embarque en Ushuaia el 1 de abril, dado que el periodo de incubación del virus puede extenderse hasta los 45 días.

Como parte de las acciones para rastrear el origen del brote, en mayo se llevó a cabo una misión en la provincia de Tierra del Fuego, donde se capturaron más de cien roedores para su análisis. Sin embargo, en dicha zona no se halló ningún ejemplar de «colilargo» (Oligoryzomys longicaudatus), que es el principal reservorio del virus. El Ministerio de Salud continúa analizando estas muestras y se espera que los resultados, que demoran aproximadamente cuatro semanas, aporten información clave para el estudio del brote. A estos esfuerzos se suma ahora una nueva investigación en la provincia de Mendoza, conducida por biólogos del centro ANLIS-Malbrán junto con expertos de los CDC de Estados Unidos.

Aunque Mendoza no registra actualmente circulación autóctona confirmada del virus Andes, la investigación se fundamenta en criterios ecológicos y ecoepidemiológicos que sugieren una presencia potencial del roedor reservorio en la zona. Además del colilargo, el estudio capturará muestras de otras especies como Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea, también asociadas a la transmisión del virus en ambientes naturales.

Es importante destacar que el hantavirus es una enfermedad poco frecuente para la cual no existen vacunas ni tratamientos específicos, lo que subraya la importancia de estas tareas de vigilancia. Pese a la preocupación sanitaria internacional suscitada por la dispersión de casos en diversos países, organismos como los CDC y la OMS enfatizan que el riesgo de una pandemia o de un peligro generalizado para el público es extremadamente bajo, ya que el virus Andes no se propaga con la misma facilidad que otros patógenos como el COVID-19.

Fuentes: BENBeaconCDCWHOECBA TimesECDC

Mayo 2026